La 'guerra por la televisión' conduce a PRISA a un enfrentamiento interno
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- Guerra total en el seno de PRISA que se salda con la victoria del máximo accionista, representante del fondo Amber, que ha logrado la dimisión de su CEO, el despido del director de contenidos, José Miguel Contreras, inspirador del proyecto de la televisión y el cese del director de video, Fran Llorente que trabajó meses en la redacción del proyecto para, finalmente ser rechazado
- Oughourlian deja claras sus prioridades: el negocio, el final de la deuda, la recuperación del grupo y la recuperación de su inversión y se enfrenta a cualquier otra aventura, y menos de inspiración ideológica como esta, impulsada desde el gobierno de Pedro Sánchez, que complique sus planes
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Carlos Núñez en la terraza de la SER, en la Gran Vía madrileña (Fotografía PRISA) |
Ahora se abren las dudas en el seno de la PRISA surgida de esta limpieza de los discrepantes. ¿Cuál será el nuevo rumbo de El País, la SER, el AS y demás medios de esta compañía? ¿Renunciar a la licencia de televisión abrirá una brecha entre el gobierno de Pedro Sánchez y PRISA? ¿Hasta qué punto un ofendido Oughourlian por la pretendida intromisión gubernamental va a tratar de vengarse de este Caballo de Troya? Está claro que el interés del fondo Amber, representado por el empresario armenio, es recuperar su inversión, si es posible, con plusvalías, antes de pegar el portazo y marcharse
Para ello, desde hacía meses, se venía gestando en el corazón
de PRISA el proyecto soñado de recuperar la televisión como negocio, a pesar de
las malas experiencias, por diferentes razones, que acumula PRISA en su
histórico, con Canal Plus (Sogecable), CNN+, Localia (desde la SER) y Cuatro,
que tuvo que mal vender a Mediaset para intentar paliar su abultada deuda, que
todavía pende de PRISA como una espada de Damocles.
En el equipo pro, José Miguel Contreras,
director de contenidos de PRISA, hoy despedido, junto a Fran Llorente, director
del Área de Vídeo de Prisa Media, cesado y, como hemos leído, Carlos Núñez,
el CEO, dimitido. Los tres abogaban, entusiastas, por entrar en el negocio de
la televisión, en una especie de salto hacia adelante del grupo,
financieramente todavía contenido, aplicado a la labor de reducir y eliminar
definitivamente su deuda, contraída precisamente por una televisión.
En el equipo contra, sin duda, el presidente del Consejo
de Administración de PRISA, el armenio Joseph Oughourlian y máximo
accionista de la compañía, que se opone a la operación, más política que empresarial,
porque no quiere ni oír hablar del gasto que supondría para el grupo acometerla.
Oughourlian” ya
había transmitido su rechazo a invertir en el canal, al considerar que la
apertura de este nuevo negocio podría perjudicar la negociación para la
refinanciación de la deuda de Prisa, que asciende a 750 millones de euros”.
El armenio había dejado claro en varias intervenciones que “invertir
en una TDT en 2025 no me parece un proyecto de futuro”. Y lanzó además
un aviso a navegantes: aquellos que
habían apoyado este proyecto de la televisión en abierto, “no
podrían seguir con mando en plaza en el grupo a la vista de lo que decidieron
sus consejeros en la reunión de este martes”.
Con estos mimbres, las reuniones del Consejo de
Administración han sido muy tensas en estos últimos meses, pero al final la
fuerza de Oughourlian ha prevalecido. PRISA dijo NO a la televisión y,
posteriormente, en una reunión extraordinaria convocada por el máximo accionista,
se produjeron los movimientos de directivos. Antes de ser cesado, Carlos Núñez
prefirió dimitir, y abandonar, después de haber apoyado el proyecto televisivo
que el Consejo ha rechazado.
No parece que los ceses se vayan a frenar, a juzgar por el posible giro que puede tomar PRISA en manos de un Joseph Oughourlian despechado, al que intentaron obligar a entrar en la televisión de Sánchez, como proyecto político, cuando su objetivo es saldar la deuda, recuperar músculo financiero, recobrar su inversión y poner fin a esta aventura errática en la que le involucró Juan Luis Cebrián que pasó de amigo a enemigo en cuestión de unos meses, cuando se dio cuenta de dónde se había metido. Según Dircomfidencial.com Pepa Bueno, directora de El País, también estaría en el punto de mira del accionista mayoritario, si es que finalmente se produce un cambio de estrategia en el grupo, que prioriza claramente el objetivo empresarial y de negocio frente a aventuras político-mediáticas.
¿Cuál debe ser la prioridad de una empresa informativa: su sostenibilidad económica o su influencia política? ¿Y qué ocurre cuando hay colisión entre estos objetivos? (Fotografía Gorka Zumeta) |
El proyecto del nuevo canal de televisión, en el que llevaban trabajando meses José Miguel Contreras y Fran Llorente, fue presentado en el Consejo de Administración por el CEO Carlos Núñez con vehemencia. Hace unos diez días, en una entrevista en El País no dudó en apostar por él: “Con nuestro desarrollo audiovisual, lo natural es lanzar una televisión”. El rechazo del proyecto por parte del Consejo de Administración supuso un auténtico jarro de agua fría, aunque, como afirma Dircomfidencial.com, algunos de los accionistas españoles de PRISA quieren continuar esta hoja de ruta, explorando las oportunidades de hacerse con ese canal, pero ya fuera de PRISA.
Es posible, como anuncian diversas fuentes, que sigamos hablando del proyecto de 'La Séptima' en los próximos meses, y que un grupo de accionistas de PRISA, actuando ya desde fuera del grupo, opten a la licencia de televisión en abierto en TDT ¿para hacer negocio, o para hacer campaña? Mientras, resulta innegable que PRISA ha sufrido con este enfrentamiento una nueva crisis de reputación, que no contribuye, precisamente, a subrayar su vocación de medio de prestigio en el panorama nacional
Núñez defendió ante el Consejo de Administración que la
operación de entrada en la televisión, optando a la licencia del gobierno,
contaba con “las
aportaciones de los socios Global Alconaba (7,1% de Prisa),
representados por Andrés Varela Entrecanales; el empresario valenciano, Adolfo
Utor, dueño de Balearia (5,4%) y el empresario andaluz Diego Prieto (3,1%),
a la espera de confirmación de otros posibles respaldos financieros de
inversores españoles e internacionales”. Oughourlian no estaba muy de
acuerdo ni con el proyecto ni con su plan de financiación. Para el máximo
accionista de PRISA los
20 millones de euros dispuestos por los accionistas "no darían ni para
cinco minutos", además de cuestionar la idoneidad de entrar en el sector
de la televisión en abierto en 2025, dada la caída de consumo de este segmento.
Ahora se abren las dudas en el seno de la PRISA surgida de
esta limpieza de los discrepantes. ¿Cuál será el nuevo rumbo de El País, la
SER, el AS y demás medios de esta compañía? ¿Renunciar a la licencia de
televisión abrirá una brecha entre el gobierno de Pedro Sánchez y PRISA? ¿Hasta
qué punto un ofendido Oughourlian por la pretendida intromisión gubernamental
va a tratar de vengarse de este Caballo de Troya? Está claro que el interés del
fondo Amber, representado por el empresario armenio, es recuperar su inversión,
si es posible, con plusvalías, antes de pegar el portazo y marcharse. Y en sus
planes no entraban aventuras inciertas como esta, con una deuda de 750 millones
de euros. Aventuras, las menos. Certezas, cuantas más mejor. El mundo
empresarial solo tiene en cuenta la política si le beneficia. Si es al
contrario, si puede avinagrar sus planes, mejor lejos.
Los titulares recogen una realidad más parecida a la trilogía de ‘El Padrino’ de Francis Ford Coppola: El Español no duda en titular: “Terremoto en Prisa tras el 'no' a la TV: Carlos Núñez dimite y Contreras, despedido” y El Mundo: “Oughourlian fuerza la salida de Carlos Núñez como presidente de Prisa Media tras el choque por la televisión y reducirá en cuatro miembros el consejo”. Así las cosas, ya están claras las posiciones en PRISA. Quienes mandaban, siguen mandando. Y quienes aspiraban al canal de televisión y a recuperar, a pesar de la mala experiencia histórica del grupo, la línea de negocio de la televisión, están fuera. Queda por delante una reorganización del staff con acólitos favorables a las tesis de Oughourlian de priorizar el negocio y los resultados. Este es el auténtico objetivo del armenio, hasta que recoja el dinero y corra...
Fuentes consultadas para redactar esta información:
-“Carlos
Núñez dimite como presidente ejecutivo de Prisa Media”, El País.com
-"Ruedan
cabezas en Prisa: dimite el CEO, Contreras, despedido y Pepa Bueno, cuestionada".
El Independiente.com
-"Carlos
Núñez dimite como presidente de Prisa Media en plena batalla en la cúpula" Dircomfidencial.com
-“Terremoto
en Prisa tras el 'no' a la TV: Carlos Núñez dimite y Contreras, despedido”
El Español.com
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