Entrevista a Piluca Íñigo (y II)

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De sus tiempos en Punto Radio, la cadena de Vocento, que finalmente se alquiló a la Cope |
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Con su padre, José María Íñigo, uno de los grandes referentes de la profesión |
-¡Tienes toda la razón, Piluca! Nuestro paisaje profesional es totalmente cambiante. Pero míralo en sentido positivo: esquivamos la rutina, y nos enfrentamos a un día diferente cada jornada de trabajo. ¿Cuáles son tus referencias en el mundo del periodismo, con nombres y apellidos?
-En el periodismo escrito soy muy fan de Manuel Jabois y de David Gistau. Me encantan sus crónicas y su estilo y su forma de contar historias. En la radio, escucho todos los fines de semana José María Íñigo, no sé si te suena...
-…jaja! ¡Qué suerte tener a un maestro en casa!
-Fuera de bromas, escucho a “Herrera en la Onda” y a Fernando Ónega a las 8,15 y 8,30h. Por las tardes escucho poco la radio.
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Piluca con David Bustamante |
-¿Y en televisión?
-Me gusta el descaro de Ana Pastor.
-Y ahora estás en Oracle, en su departamento de comunicación. Un enorme cambio. ¿Cómo valoras, a estas alturas de tu recorrido profesional, este nuevo paso?
-¡Y tan enorme! Todos los que salimos de la radio (en general) me dicen que estoy en muy buen lugar, opinión que comparto. Es una gran empresa, fíjate, es una multinacional, americana, y cerca de un 90% de las empresas globales consumen los productos que vendemos. Aquí puedo disfrutar de librar los días festivos, de ir al médico cuando necesito o de quedarme trabajando desde casa. Estoy aprendiendo desde el otro lado de esta profesión, que es el mundo de la empresa, desde un departamento de comunicación.
-¿Tienes la misma sensación que cuando ibas a la radio?
-No, aquí no digo aquello de “hoy voy a la radio”.
-¿En el fondo lo que te gustaría es dedicarte al periodismo de viajes y ‘añorar’ tu casa después de estar todo el día viajando/trabajando…?
-Sí, un rotundo y contundente sí. Quizás es porque desde pequeños, en casa nos han llevado a todos lados y hemos tenido, tanto mi hermano como yo, la suerte de ir a hoteles de lujo y probar restaurantes recién inaugurados y algo de esto se pega. Me encanta escribir sobre destinos nuevos y viejos, mis vivencias y recomendaciones, compartir la cultura de aquí y de allá. Me pierdo en los paraísos lejanos y en los rincones cercanos.
-Si tuvieras una charla con estudiantes de bachillerato que dudan en cursar estudios de periodismo, tú que tienes muy fresco el recuerdo de tus comienzos, ¿qué les recomendarías?
-Que estudiaran aquello que les guste y apetezca. Y si tienen que emplear un año de su vida en decidirlo, que lo hagan. Además, creo que ahora ha cambiado bastante la enseñanza de esta carrera. Las asignaturas ya no son anuales y hay mucha más práctica. Y sobre todo, recomiendo que desde el minuto uno empiecen con las prácticas, que trabajando es donde realmente se aprende.
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Piluca ha heredado la afición de su padre por el periodismo de viajes |
-Me gusta mucho poder comunicarme en diferentes lenguas. Estudié en un colegio inglés y la carrera la hice bilingüe. Desde pequeña mi padre me inculcó la importancia de los idiomas con el objetivo de distinguirme de los demás. El japonés, según él, es como un diamante en bruto: si alguna vez ocurriese una catástrofe en el país, podría emigrar a otro y utilizarlo para trabajar. El japonés es para mí una relación de amor-odio, nunca terminas de hablarlo perfectamente y cuando llevas tiempo sin practicarlo y de pronto entablo conversación con un japonés, es de lo más gratificante. He estado tres veces allí, tres veranos estudiando, en total seis meses y volvería otros seis con los ojos cerrados. Sí me gustaría pasar una temporada allí trabajando, o incluso aquí, para una empresa japonesa o con relaciones con el país del sol naciente. Tengo a la embajada de Japón en el punto de mira de hecho, aunque no es así en su caso hacia mí. Así que si sabes de alguna… jeje!.
-Por último, Piluca, completa la frase: “La radio es para mí…”
-Un lugar que quisiera que formase parte de mi vida para siempre.